Impactos de asteroides, vulcanismo y extinción de los dinosaurios

Recreación artística del cráter de impacto de Chicxulub, poco después del impacto hace 66 millones de años.

Recreación artística del cráter de impacto de Chicxulub, poco después del impacto hace 66 millones de años. Crédito de la imagen: Detlev van Ravenswaay / Science Source

El evento de extinción masiva de hace 66 millones de años, entre los períodos Cretácico y Paleógeno, diezmó la población de dinosaurios no aviares. La causa principal de esta extinción se ha debatido intensamente. Hubo un período de intenso vulcanismo en las Trampas de Deccan (una zona en situada en la actual India) que precedió al evento de extinción. Se cree que estas erupciones produjeron millones de kilómetros cúbicos de magma durante un período de 700.000 años. Debido a su contribución al calentamiento global y al estrés causado en los ecosistemas, los efectos climáticos de estas erupciones podrían haber causado este evento de extinción (y otros eventos de extinción anteriores). Otra posible causa es el impacto de un asteroide, que dejó un cráter de entre 180 y 200 kilómetros de diámetro en el actual Golfo de México. El llamado impacto de Chicxulub ocurrió en sedimentos ricos en carbonatos y sulfatos, expulsando y dispersando globalmente grandes cantidades de polvo, cenizas, azufre y otros aerosoles atmosféricos. El resultado de este impacto habría llevado a períodos prolongados de atenuación de luz solar y enfriamiento global. La pregunta que persiste es: ¿fue el calor del vulcanismo o los efectos de enfriamiento del impacto lo que causó la extinción del Cretácico final?

Un equipo de científicos dirigido por Alfio Alessandro Chiarenza en el Imperial College de Londres buscó responder a esta pregunta cuantitativamente testeando cada escenario de extinción. El equipo utilizó herramientas numéricas de modelado ecológico y climático para explorar cómo un gran impacto y un vulcanismo extenso habrían afectado los hábitats de los dinosaurios y la vida en la Tierra. Chiarenza y sus colegas demuestran que el impacto de Chicxulub causó efectos perjudiciales sustanciales en los hábitats de los dinosaurios a través del enfriamiento global (también descrito como un invierno de impacto) de hasta 67 ° C en los escenarios simulados más extremos. Por el contrario, no se pudo modelar ninguna extinción utilizando sólo varios escenarios de vulcanismo de Deccan. De hecho, el vulcanismo de Deccan pudo haber actuado como un amortiguador contra los efectos negativos sobre los ecosistemas globales y el clima al contrarrestar parcialmente el enfriamiento global causado por el impacto. De esta manera, el vulcanismo de Deccan podría haber promovido la supervivencia de muchas especies y la rápida recuperación de otras. Por tanto, el equipo concluye que el impacto de un asteroide es probablemente la causa principal de la extinción del Cretácico final. LEE MAS