Rasgos distintivos en capas ofrecen pistas sobre el origen de Tesserae en Venus

Alpha Regio en Venus, visto aquí en una representación tridimensional, es uno de los terrenos más antiguos de Venus.

Alpha Regio en Venus, visto aquí en una representación tridimensional, es uno de los terrenos más antiguos de Venus. Crédito: NASA JPL.

Las “teselas” de Venus son unas de sus regiones más antiguas y más deformadas por la actividad tectónica. Situadas en alturas elevadas en comparación con las llanuras volcánicas que dominan el planeta, su morfología, gravedad característica, y posible composición mineral baja en hierro han llevado a elaborar teorías según las cuales las “teselas” podrían ser restos de la corteza continental de Venus, que quedaron expuestas después de que el resto de la superficie del planeta fuera repavimentada mediante procesos volcánicos. Un nuevo estudio dirigido por Paul Byrne en la Universidad Estatal de Carolina del Norte propone una hipótesis diferente según la cual las teselas estarían compuestas por capas de roca plegadas, posiblemente trap de basalto o rocas sedimentarias en la Tierra.

Los autores analizaron mosaicos de radar de las teselas observados por la sonda espacial Magallanes, centrándose en aquellas crestas y depresiones que mostrasen un patrón similar al de una terraza a lo largo de sus flancos. Al mapear estos patrones distintivos, encontraron que las líneas curvas y brillantes de radar que forman las terrazas seguían la topografía local de una manera similar a las capas sedimentarias expuestas en la Tierra. El fondo de estas depresiones se caracteriza por parches oscuros de radar que podrían indicar la presencia de montones de material erosionado. Los autores también investigaron los patrones causados por el plegado de estas capas putativas y encontraron que eran similares a las estructuras complejas formadas por los cinturones de plegado que se cruzan en la Tierra.

Los autores señalan que estas observaciones contradicen la teoría de que las teselas son corteza continental, ya que las rocas ígneas intrusivas como el granito teselas podrían haberse formado a partir de una sucesión de flujos de lava, o incluso podrían ser los restos de antiguas rocas sedimentarias en capas que se formaron cuando el agua fluyó sobre la superficie de Venus. Si bien los datos para determinar la composición de estas rocas y, por tanto, limitar su origen, no están disponibles actualmente, una futura misión a Venus que explore las teselas podría ayudar a determinar si estas características enigmáticas son, de hecho, evidencia de un período geológico muy diferente en la historia de Venus. LEE MAS